Geopolítica · 15 de junio de 2026 · 3 min de lectura

Tras el revés del Supremo, Trump relanza la guerra arancelaria por la vía de la Sección 301

La Casa Blanca reactiva su agenda comercial contra unas sesenta economías y suma aranceles por «trabajo forzoso», cuatro meses después de que el Tribunal Supremo tumbara los aranceles de emergencia.

Contenedores en un puerto de comercio internacional

El 20 de febrero de 2026 el Tribunal Supremo dictaminó, por seis votos a tres, que la ley de poderes económicos de emergencia (IEEPA) no autoriza aranceles, desmontando el principal instrumento comercial de la administración. La respuesta no se hizo esperar: un arancel del 10 % sobre casi todas las importaciones por la vía de la Sección 122 y, después, una nueva ofensiva.

El 2 de junio, la Oficina del Representante Comercial anunció que perseguiría aranceles contra unas sesenta economías invocando la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. El 15 de junio sumó una vía adicional: gravámenes justificados por presuntas prácticas de «trabajo forzoso», ensanchando el frente legal.

El efecto agregado es histórico. El tipo arancelario efectivo medio de Estados Unidos pasó del 2,5 % a niveles no vistos en más de un siglo durante 2025; tras los reveses judiciales y las renegociaciones se situaba en torno al 11,8 % en abril de 2026. La incertidumbre, más que el tipo concreto, es lo que paraliza la inversión.

La estrategia revela un patrón: cuando una autoridad legal cae, la administración busca otra. El comercio se ha convertido en un campo de batalla jurídico permanente, donde la política se ejecuta a golpe de estatuto y cada arancel puede ser impugnado, suspendido y reactivado por una vía distinta.

Perspectiva Kernel

Valoración: el patrón informa más que el arancel concreto. Cuando una autoridad legal cae (IEEPA) y la política migra de inmediato a otra (Secciones 122, 301, «trabajo forzoso»), la señal es que el arancel es un objetivo de Estado que buscará siempre un vehículo jurídico. La variable crítica para empresas y socios no es el tipo medio, sino la volatilidad regulatoria, que encarece el capital y paraliza la inversión de largo plazo.

Lo que vigilar: los plazos judiciales de las impugnaciones a la Sección 301 y la respuesta —coordinada o no— de las sesenta economías señaladas. El efecto de segundo orden es el más relevante: cada ronda acelera la diversificación de cadenas de suministro y la búsqueda de rutas que no dependan de un solo mercado, es decir, el mundo multipolar que la política arancelaria pretende contener.