Amazon AWS recupera tracción con 28 % de crecimiento y su negocio de chips en 20.000 millones
La división cloud de Amazon revive después de un año tibio gracias a Trainium e Inferentia, sus aceleradores propios para inferencia y entrenamiento.
AWS cerró el primer trimestre con 28 % de crecimiento interanual, niveles que no veía desde 2022. La aceleración llega tras varios trimestres tibios en los que Microsoft y Google le habían recortado terreno. Detrás del repunte hay un dato concreto: el negocio de chips propios de Amazon —encabezado por Trainium e Inferentia— ha alcanzado un run rate anualizado de 20.000 millones de dólares.
La estrategia de silicio propio empieza a pagar. Amazon llevaba años invirtiendo en aceleradores diseñados internamente para reducir su dependencia de Nvidia. Trainium se utiliza para entrenamiento y compite con las GPUs Hopper; Inferentia se enfoca en inferencia y ofrece coste por token muy competitivo. Anthropic, cliente estratégico, ha confirmado uso intensivo de ambos chips.
La consecuencia para AWS es triple. Mejora márgenes en cargas de IA que migran a hardware propio. Refuerza la propuesta de valor frente a clientes sensibles al coste de cómputo. Y le da una palanca de negociación frente a Nvidia, cuya dependencia exclusiva habría obligado a aceptar términos comerciales menos favorables.
Para el sector cloud, el dato refuerza la tesis de que el negocio se está bifurcando. Por un lado, capacidad genérica donde compiten múltiples proveedores. Por otro, capacidad especializada en IA donde el silicio propio se ha convertido en factor de diferenciación. Google con TPU, Amazon con Trainium, Microsoft con Maia: cada hyperscaler dibuja su propio camino.